El pincel
El pincel es la herramienta con la que vas a pintar casi todo. En la parte superior tienes sus modificadores: unos controles que cambian cómo queda el trazo.
Los modificadores del pincel
Cuando eliges la herramienta Pincel, en la parte superior central aparecen sus modificadores.

Si RobinPad detecta que estás en una pantalla táctil, el tamaño, la opacidad y el Flow se colocan en una columna vertical para que puedas manejarlos con los dedos. Puedes desactivarlo en Ajustes › Interfaz.
Tamaño del pincel
Modifica el tamaño del pincel. Arrastrando a izquierda o derecha lo haces más pequeño o más grande. El rango va de 0,5 px a 1000 px.

También puedes cambiarlo con el atajo Alt + Shift: mantén las dos teclas pulsadas y arrastra el lápiz arriba y abajo.
Opacidad del pincel
Arrastrando a izquierda y derecha reduces o aumentas la transparencia del pincel.
Flow
El Flow decide cuánto color se acumula cuando vuelves a pasar por la misma zona. Con Flow alto, el trazo sale nítido a la primera. Con Flow bajo, el color se va acumulando poco a poco y puedes hacer transiciones suaves sin que el color se te vaya de las manos.

Un detalle: el Flow es temporal. Si cambias de pincel o recargas la página, vuelve al valor que traiga el pincel. El tamaño y la opacidad, en cambio, se recuerdan.
Suavizado de línea
Funciona por niveles predefinidos: desactivado, bajo, medio y alto. En pantalla aparecen en inglés, como Off, Low, Medium y High.

Con el suavizado activado, el trazo sale menos irregular y las líneas y curvas quedan más limpias.
Tamaño por presión
Al activarla, la presión del lápiz hace aumentar el tamaño del pincel. Al desactivarla, el lápiz pinta al tamaño fijo que tengas puesto.
Opacidad por presión
La presión del lápiz pasa a controlar la opacidad: más presión, más opacidad; menos presión, menos opacidad.

Pincel sucio
Es un pincel que va dejando restos de color en la punta, como los pinceles que usas con pintura real. Tiene su propia página con todos sus ajustes.
Mantener los trazos dentro
Esta opción hace que los trazos nuevos se queden dentro de lo que ya tienes pintado, en lugar de extenderse por las zonas vacías. Es el control más rápido para mantener limpia una zona en la que estabas pintando con detalle.